Guía
Cómo decide la IA a quién recomendar
Un asistente como ChatGPT, Gemini o Perplexity no tiene una lista de negocios favoritos. Cuando alguien le pide una recomendación local, busca información en la web en ese momento, la combina con lo que ya sabe y redacta una respuesta corta. Tu visibilidad depende de lo que encuentre sobre ti y de si se fía de ello.
1. Las fuentes que cita
Perplexity muestra sus fuentes junto a cada respuesta, y ChatGPT lo hace cuando busca en la web. Suelen ser directorios, artículos de prensa local, comparativas y webs de los propios negocios. Si ninguna de esas páginas te menciona, es difícil que la IA llegue a ti.
2. Tu ficha de Google
Gemini se apoya en los datos de Google Maps. Categoría principal, servicios, horarios, zona de servicio y fotos son información estructurada que cualquier sistema puede leer sin interpretar. Una ficha incompleta es una ficha que no responde a la pregunta.
3. Las reseñas
Cuentan el número y la nota, pero también el texto. Si tus clientes escriben «me atendieron el mismo día en Chamberí», la IA tiene una frase concreta para justificar que te recomienda para urgencias en ese barrio. Para saber cuántas te faltan frente a los tres primeros de tu zona, usa nuestra calculadora de reseñas de Google.
4. Las menciones en medios
Una entrevista en un periódico local, una asociación profesional o una guía del barrio son señales externas: alguien que no eres tú dice que existes y a qué te dedicas. Pesan más que lo que afirmas en tu propia web.
5. Datos coherentes
Nombre, dirección, teléfono y servicios deben coincidir en la web, la ficha y los directorios. Si en un sitio pone un horario y en otro otro distinto, la IA tiene motivos para dudar y opciones más seguras entre las que elegir.
Ninguno de estos factores funciona solo. La IA recomienda a quien aparece de forma consistente en varias fuentes fiables, con información clara sobre qué hace y dónde.
